Resumen: no hace falta estar en una feria para necesitar una traducción. En una tienda, un restaurante o la recepción de un hotel, el Modo Stand, gratis para empezar, permite que cada persona hable en su idioma y lea la traducción en el móvil o la tableta. Sin instalar nada, en 14 idiomas y con 10 minutos de voz gratis para probarlo.
Una turista te pregunta si un plato lleva frutos secos. Un cliente quiere cambiar una talla y no consigue explicarte por qué. Un huésped llega de madrugada y necesita saber cómo funciona la entrada. Son conversaciones de un minuto, pero sin un idioma en común pueden convertirse en un mal momento para los dos.
Cartagena, Cusco, Punta Cana, Oaxaca o Barcelona reciben cada día a personas de todo el mundo, y muchas de esas conversaciones ocurren en un mostrador. Aunque creamos el Modo Stand pensando en las ferias, encaja igual de bien allí.
Dónde puede ayudarte
| Dónde | Una conversación típica | Qué ganas |
|---|---|---|
| Restaurantes | «¿Este plato lleva gluten?» | Explicar la carta con más tranquilidad |
| Tiendas | «¿Puedo cambiarlo si no me queda bien?» | Aclarar una duda antes de perder la venta |
| Hoteles y alojamientos | «¿A qué hora puedo dejar la habitación?» | Una bienvenida más cercana |
| Oficinas de información | «¿Cómo llego al centro histórico?» | Atender sin buscar a quien hable el idioma |
| Recepciones de empresa | «Vengo a ver a la señora Pérez» | Recibir bien a una visita internacional |
Cómo funciona, en tres pasos
- Abre el Modo Stand en el navegador del móvil o la tableta y elige tu idioma. No hay que instalar nada.
- Deja el dispositivo entre los dos. La pantalla se divide, y la mitad de tu cliente aparece girada hacia él.
- Hablen con normalidad, por turnos. Cada uno lee la traducción en su mitad al hacer una pausa.
No tienes que preguntar qué idioma habla tu cliente: el sistema lo detecta en cada frase. Funciona con español, inglés, francés, alemán, italiano, portugués, neerlandés, rumano, polaco, catalán, chino, japonés, árabe y ruso.
Idea práctica: deja la tableta preparada en el mostrador durante la temporada alta. El gesto de ponerla entre los dos ya le dice a tu cliente que quieres entenderle.
Qué hace falta (y qué límites tiene)
- Un móvil o una tableta con micrófono y batería. No funciona en ordenador.
- Conexión a internet, por datos móviles o wifi. En un pabellón lleno, conviene comprobarla antes.
- Una cuenta de TraductorEnVivo, que es gratuita. La otra persona no necesita nada.
- Hablar por turnos y con frases completas. La traducción aparece al hacer una pausa, normalmente en pocos segundos.
- Leer, no escuchar: traduce con subtítulos, no con voz.
Cuándo conviene y cuándo no
Conviene en las conversaciones del día a día: una duda sobre un producto, una indicación, una reserva.
No conviene apoyarse solo en él en temas delicados, como una consulta médica, una alergia grave, un contrato o un asunto legal. Una traducción automática puede equivocarse, así que en esos casos hay que confirmar la información con un profesional o por escrito.
Preguntas frecuentes
¿Mi cliente tiene que registrarse o descargar algo?
No. Solo quien lo usa en su dispositivo necesita una cuenta de TraductorEnVivo. Tu cliente solo habla y lee la pantalla.
¿Se guarda lo que dicen?
El audio no se guarda. La conversación se guarda como texto, y la pantalla avisa de ello antes de empezar.
¿Cuánto dura la prueba gratis?
Son 10 minutos de voz. Solo se descuenta el tiempo que se habla, no el rato que la pantalla está abierta.
Pruébalo en tu mostrador
Lo mejor es verlo con tus propios ojos. Crea tu cuenta y empieza gratis con el Modo Stand: tienes 10 minutos de voz gratis para probarlo con un compañero, hoy mismo. Si se te acaban y quieres seguir, o prefieres que te lo enseñemos en una demostración de 5 minutos por teléfono, en español, escríbenos por WhatsApp al +34 611 064 883.